viernes, 20 de marzo de 2015

Pastel con libro. Mens sana y corpore sano

Que el médico me ha dicho que me eche a las drogas... En realidad me ha dicho que me deje de estreses y menestreses y dedique más tiempo a lo que me gusta, poseso, las drogas: chocolate y leer (vale, y escribir, y escuchar música, y hacer yoga y cajitas de madera...).

RECETA SANA, SIN AZÚCARES AÑADIDOS, QUE SABE A GLORIA... FUERTES.
Charing Cross Road con tarta Aleimún
ALEIMÚN
(versión sana de la de galletas pa cumple de toíta la vía de Dió)...

Ingredientes para 6 personas (que luego puede ser una solo, pero raciónate que te puede dar un chungo)
-2 Tabletas de chocolate de postre
-1 Litro de leche de SOJA
-1 vaso de vino Moscatel casero (hemos disido sano, asín que sin sulfitos atos...).
-1 cucharada de miel (sin antibióticos pa castrar ni chorradas, a comprar a las cooperativas, chatines)
-1 toque de canela en polvo
-2 anises de estrella
-1 sobre de hacer flanes
-1 puñado de nueces normales
-1 puñado de nueces de macadamia
-1 puñado de piñones
Preparación
Hay que hacer chocolate y natillas, así que hala, que no te lo tenga que explicar todo como si fueras nuevo, será posible...
Chocolate: echas leche de soja (400 ml está bien) y un chorro de vino moscatel, añade el anís. Cuando este caliente (sin hervir ni mucho menos) retira el aní. Deshaces el chocolate, añades al final los piñones y a tomá por cuá la bicicuá. Listo esta parte.
Natillas: liga todo el contenido del sobre en un par de dedos de leche. Por otro lado, pon medio litro de leche a calentar con el anís, cuando esté caliente (sin hervir) retira el anís y echa la canela, la miel y el concentrado de antes. A remover hasta que obtengas la textura adecuada.
Galletas: Las María van bien, hay que emborracharlas con leche aliñada con vino (pero que no se partan al colocarlas).
Montaje del espectáculo: Vas poniendo capa de galleta-natilla-galleta-chocolate-galleta-natilla-galleta-chocolate. Si pones menos capas queda peor de sabor, hazme caso que no es ninguna tontería.
Colofón: Métele caña a la tritu y todas las nueces las haces pedacitos. Las echas por encima y...
A PECAR con las drogas...
CHARING CROSS ROAD
Me la regaló Natukis (la que tiene la culpa que me eche a hacer cajistas de madera) para mi cumple hace muy poco. Había oído hablar del libro pero, sinceramente, ni flores. Me lo he calzado de una sentada rápida (se lee en un par de horas), de noche, cuando pollito pasa a su versión Dr. Jeckyll y luego se desvanece para dejar en su lugar a San Gabriel de pitufo con alitas y todo. El libro muestra una extraña relación a distancia entre una mujer americana y los miembros de una librería británica durante veinte años, es la correspondencia que mantuvieron durante ese tiempo. Eso lo puedes leer en la sinopsis ¿qué te aporta mi comentario? Lo que he sentido al leerla: sorpresa (por descubrir cuestiones reales de aquella época), empatía (con la protagonista), curiosidad (por seguir leyendo, lo que me hizo terminarme la lectura en cero con dos), vacío (cuando te das cuenta de que la vida es eso que ocurre mientras tú haces planes).
En fin, la recomiendo, no es la lectura de mi vida, pero merece la pena. Hala LaMuá dixit.
Feliz puente de San José para los que puedan disfrutarlo.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Venus al alba (Capítulos I y II)


Durante años fue su manzana prohibida, y desde el primer día la deseó con piel. Siempre supo que era ella, y no el miedo a estar solo. Pero nunca luchó por conseguirla; no la quería como triunfo, sino como felicidad. Así que tuvo que sobrevivir a la decisión que eligió por él. La vio marchar. La rutina le enseñó a ignorar las preguntas de las que conocía las respuestas.
Algunas noches imaginaba que sus pensamientos la despertaban, allá donde estuviera, y le rozaban los labios para traer su tacto de vuelta. Pero siempre se despertaba sin su sabor, con la misma sensación de necesitarla por mucho que la distancia quisiera ponerle el nombre del olvido.
Cuando pocos años después Nadir regresó a Málaga, Marco no quiso alegrarse de la ruptura emocional que la trajo de vuelta, pero no pudo evitar que cierto regocijo removiera los cimientos de su alma.

«Los que pensábamos que eras nuestra amiga no nos dimos cuenta de que nunca nos perteneciste, pero nosotros a ti sí. Eres como la madre Naturaleza, ya estabas cuando llegamos y seguirás cuando nos hayamos ido, madurando sin envejecer…».
—¿Eso le has escrito? —preguntó Enrique.
—Sí. Es mi bienvenida —contestó Marco— ¿no quieres que continúe?
—Menuda cursilada, por favor… Estás jodido —se lamentó mientras arqueaba las cejas, se relamía los labios y se reclinaba en la silla del bar.
—¿Piensas que no le va a gustar? —interrogó Marco.
—No, lo que creo es que es una putada que sigas colado por ella después de tanto tiempo. Yo no me la follé, no hubo manera, y se me pasó rápido el calentón. Pero tú…
—Creo que sí le va a gustar —añadió mirando el papel y bebiendo un sorbo de cerveza.
—¿Tú sí? Serás cabrón ¿cómo lo conseguiste? Pero si eres…
—Enrique, no te pases… Y ¿soy qué? Calvo, del montón… Es cierto, no tengo tanta planta como tú. Y no voy a hablar de si sí o si no contigo. Eres capaz de publicarlo hasta en el Facebook. Quédate nadando en tu especulación, pero ten cuidado, no te ahogues —acto seguido se levantó y fue a pagar la cuenta.
—Déjate de hostias, Marco, ya pago yo. Cuando te hagas rico y famoso de verdad págame un festival con pibas.
—Vendrás ¿verdad? —preguntó Marco mientras se alejaba.
—Pues claro, hombre. Hablando de pibas ¿me voy a perder yo al pibón de Nadir?
—No sé si arrepentirme ya o esperar a que la cagues… Nos vemos entonces. Puntual ¿eh?

La tarde, tranquila y luminosa, husmeaba en la vida de todos, como un gato que rebusca en un basurero. Marco paseaba por los comercios hasta que decidió perderse en la calle de las librerías. Siempre le dio miedo esa calle, de pequeño. Estrecha, larga, oscura y húmeda por el eterno goteo de la tubería rota del Teatro Cervantes que ennegrecía los adoquines de moho en  una ciudad donde la penumbra se solía esconder de ella misma.
Quince librerías en una sola calle, a dos bandas. Quince bonitas niñas que para Marco, calzados ya los cincuenta, se le antojaban Lolitas promiscuas, ávidas de ser penetradas por lectores maduros taciturnos que compraran sus libros. Pero Marco era maduro de una sola Lolita, Alejandría. Si Borges imaginaba el paraíso como algún tipo de biblioteca, en esa librería hubiera conversado con Dios. Situada en la parte más señorial, y mejor conservada, del edificio del s. XVIII que albergaba más de un paraíso de libros, los techos eran de madera y estaban a cinco metros sobre el suelo lo que, en manos de un artesano de sueños e ingeniero Tetris, favorecía la perspectiva horror vacui de su dueño. Cientos de miles de libros se amontonaban, en el más ordenado de los caos, formando macroestructuras microarquitectónicas. Hipo, que así se hacía llamar el dueño de Alejandría, conseguía lucir sus volúmenes más golosos suspendidos en el aire con hilo de pescar y nudos marineros.
La madera, hermana del papel, impregnaba de su olor característico aquella inmensa estancia de varias salas. Nadie, excepto Hipo, se subía en las escaleras correderas que llegaban al techo y nadie, excepto Hipo, sabía qué libros vivían allí ni cuál podría ser su ubicación.
Al entrar, Marco accionó un modernísimo y complejo mecanismo de última tecnología cuya melodía paso desapercibida por lo cotidiano de su sonido, un móvil de bambú.

—Marco ¿te lo vas a llevar?
Hipo buscó algo debajo del mostrador. Cuando lo hubo encontrado, después de ruidos de papel y de metal, y levantó la cabeza, Marco ya estaba justo delante de él, al otro lado del mostrador.
—Sí, por favor. Cóbrate —le indicó Marco apuntándole con una tarjeta de crédito negra.
—Te lo he envuelto en papel, aunque no sea un regalo estará mejor ahí dentro que al tacto de cualquier funda de plástico —aclaró el librero.
—Gracias —el escritor sentenció la conversación firmando la lengua de papel que escupió el datáfono.
—Te debe ir bien las cosas ¿no, Marco? —intentó continuar la conversación sin demasiado éxito.
—No me puedo quejar —dijo el escritor.
—Te han dado un premio este año, otro ¿puede ser?
—Sí, uno, hace poco, sí —contestó el escritor con la misma habilidad que un ventrílocuo.
—Es un premio importante ¿no? —insistió Hipo.
—El Nacional —respondió con apatía.
—Todo un honor tenerte de cliente tantos años, Marco —y el librero le entregó el paquete mientras le miraba con afecto, sincero, sereno.
—Gracias, Hipo —dijo Marco—, hasta otro día.

Hipo Valdés lo siguió con la mirada hasta que la silueta del escritor y su sombra comulgaron en un  mismo pedazo de oscuridad al final de la calle.
Llegó a su casa, esa especie de museo ordenado que tenía por hogar, y colocó el paquete encima de la mesita del salón. Allí estuvo observándolo, en la oscuridad, hasta que se levantó una hora después y se fue a dormir sin cenar.

domingo, 2 de noviembre de 2014

TDAH ¿sí o no?

Cuando poco antes de morir, en 2009, Leon Eisenberg, conocido como el padre del TDAH, afirmó que era una “enfermedad ficticia” (la palabra literal es “fabricada”) parece ser que se incurrió en un error de traducción. Lo que decía Eisenberg es que se estaba sobrediagnosticando y que se debería investigar más cada caso y medicar menos a los niños.

Como todo en la vida, al extenderse la noticia (que no fue de 2009 sino de 2012) han surgido opiniones de las que se suben al carro de la novedad, en este caso la de arremeter contra este trastorno, algunos hasta con argumentos convincentes.

Al afirmar el psicoanalista Joseph Knobel Freud, sobrino nieto de Sigmund, que lo que ocurre es que el niño intenta llamar la atención de sus padres y se inquieta, o al sugerir Ken Robinson, Sir todo él, que sospechosamente se da en entornos con más estímulos como las ciudades más grandes, o al asegurar el catedrático Marino Pérez que no hay biomarcador cerebral que demuestre la existencia del TDAH, tampoco aportan una prueba contundente de lo contrario.

Esto es, sin interés ninguno en que exista o no dicho trastorno me surgen bastantes dudas sobre tales afirmaciones. Sr. Pérez ¿existe biomarcador para detectar todas las enfermedades de salud mental reconocidas por la OMS? ¿Es esa condición sine qua non para que exista una enfermedad? ¿Es posible que aún no tengamos los parámetros que acoten ese biomarcador o desconozcamos la combinación de marcadores biológicos específicos…?

Es cierto, señor Robinson, a mayor cantidad e intensidad de estímulos mayor posibilidad de estrés y ansiedad que se puede somatizar fácilmente ¿indica eso rotundamente que no exista el TDAH? ¿O solo se pone usted a la defensiva porque nota, como yo, que es más fácil tirar de manual donde vienen registradas unas cuántas enfermedades con indicaciones embotelladas y medicamentos específicos que “parece que funcionan” y así me quito de problemas (si soy médico que sobrevive, también, en océanos de estímulos)?

Creo que lo médicos de hoy en día no se salen del protocolo por comodidad y miedo, por ese orden, lo que perjudica seriamente la salud.

Creo que no se tiene en cuenta que durante décadas, y con el beneplácito de nuestros gobiernos, se ha venido hormonando y cargando de antibióticos la comida viva destinada al ser humano y eso, quieran algunos admitirlo o no, tiene que influir en nuestro sistema inmune, por ejemplo, sí o sí. Sin hablar de otros agentes externos, dícese parabenos y primos hermanos, o de medicamentos recetados cuyos efectos secundarios pueden camuflarse mejor que los de la Talidomina por, quizás, intensificarse con el tiempo en vez de ser inmediatos o mezclarse con otra clase de dolencias comunes que cuadren con cualquier diagnóstico del manual antes citado. No hablo ya de la contaminación y de procesos inflamatorios. Pero 9 de cada 10 enfermos son crónicos, y eso genera muchos beneficios, sospechoso.

Creo que las TIC están modificando el funcionamiento del cerebro y todavía no sabemos el calado de tal influencia.

Creo que la sociedad desarrollada actual está estresada porque así lo han favorecido los agentes económicos, reyes del mambo que nos marcan el ritmo de baile, y nos obligan a consumir para no sentirnos excluidos, bajo presión psicológica, a una velocidad de vértigo, auspiciada por técnicas de venta salvajes y manipuladoras como la obsolescencia programada.

Creo que la sociedad está “avanzando” a una velocidad tremenda y que los males (me refiero a la salud) no son, ni pueden serlo, los mismos que hace un siglo.

Está claro que nadie tiene el monopolio de nuestra salud pero entre todos nos la están (y algunos se autoayudan) fastidiando.

No sé si existe el TDAH, pero por ahora, con estos argumentos y mi experiencia, tengo mis serias dudas de que no exista.

lunes, 27 de octubre de 2014

La cultura importa

Que dice el vecino, máster del universo y doctor honoris farsa con cuenta en Twitter –y profesor en la universidad–, que los finlandeses leen 47 libros de media al año porque es una cuestión cultural subyugada a los caprichos meteorológicos idiosincrásicos de los susodichos. Chimpón. Y se queda tan fresco (como ellos, orgullo PISA, grado arriba, grado abajo). Así que entra en escena ese ejemplar de cebollino hembra que vende el CV al peso también en la université –uséase yo–, que no termina de enterarse de ciertas teorías amebísticas –dícese de las derivadas del principio estímulo-respuesta, o final–. Por esa regla de tres, la adaptación coyuntural malagueña a una cultura del sol podría pasar por encalomarse 50 volúmenes bíblicos –entiéndase, solo por la extensión– en la playa, a la sombra de un chambao al atardecer, quizás mojito en mano los mayordedadcheros, o viento en popa a toda caña… fresquita; o Puleva chocolate los impúberes no alérgicos a la lactosa, proteína de la leche, cacao, capsaicina o casta que gobierna y permite que con tanta hormona y antibiótico legal en la comida se nos joda el sistema inmune y seamos alérgicos incluso a mirarnos en el espejo para vernos los defectos en vez de indignarnos de los ajenos. Que no, que esa la lógica con nosotros no funciona ¿de qué si no todas las bicicletas están en Amsterdam cuando aquí a lo que invita el tiempo es a arruinar a los fabricantes de coches y partirnos del plan PIVE? Vale, a los chinos también les hemos prestado unas poquitas. No hay más que ver los carriles bicis que se han sacao de la manga en bastantes sitios, en esta nuestra Boquerolandia, fruto de una cultura biciclística arraigada ancestralmente en la mentalidad arquitecta de los benditos pintacarrilesdebicis. En fin, que la cultura importa, por supuesto –que se lo digan al iluminado gurú oriental que dice que no es zen tender la ropa por la noche, a ver quién es el guapo que aguanta el olor a fritanga de la colada si no, 200 litros de Mimosín mediante–, pero quizás no de la manera que se plantea y, sobre todo, que hay rasgos de la cultura que tampoco hay que salvaguardar a toda costa. Leer. Hábito lector. El esfuerzo pasa por preparar a los profesores desde infantil, por lanzar bombas de relojería lectoras que en casa pidan libros para los Reyes. A ver si nos dejamos de tonterías culturales con esta santa manía de autojustificarnos. Señó, señó...

miércoles, 2 de mayo de 2012

Encalomado patriótico, dos tijeras...

Es que no pué sé, asín no... Me propongo encalomarme dos españolas por cada americana, (películas, se entiende) que una tiene la vena patriótica subida y casi me pongo la minifalda pa ir a los toros... Pero es que no hay color. Ya lo sé, ni presupuesto.
The Pelayos, bueno, bien. Toca Los vengadores... Pa qué... Cuando se le pone a los yankis en el mismísimo forro de la armonía hacer algo en condiciones... En fin. Era impepinable.
En plena crisis, queriendo escapar de la realidad merkeliana, mitad octava dimensión mitad pesadilla de Stephen King, intentando esquivar el agujero cósmico implosivo que nos ha estampao entre oreja y oreja Rajoy y sus tijeras, no se me ocurre otra cosa que meterme a ver Los vengadores. Tié cogollos la maniobra..., sabiendo que me gusta más un efecto especial que un recorte sin aplicar. Un buen argumento que un 5 jotas y unos guionistas salaos que un finde kempinskiano (quería decir en el Prado...). Si me enseñé a leer con el cómic de La patrulla X (X-men pa los amigos)...
Así mi propósito de enmienda patriótica se queda en patriopatatera.
Y pa colmo me despierto en la misma 8ª dimensión.
En fin, mardita sea toíta la casta del que ha dejado que la salchicha alemana que domina el mundo de los chorizos le abduzcan desde Raticulí, chiun, chiun, ¿tanterao Carloesú?, esa neurona kartofen que la dao Dios... Del sastrecillo valiente con tijeras nuevas que ha tenido los santísimos de hacerle un traje a medida al pueblo soberano, ahí lo llevas. ¿No queríais/queríamos Rajoy? Con dos tijeras. Toma catite y olé.
De la Soraya que no le dice de una puñetera vez al maestro liendre: Que no, jomío, que lo tuyo no es la costura. Te voy a regalá un palustre y un saco cemento (Botín fijo que le puede prestar del que usó para maquearse la cara) y se dedícate a levantar el país.
Que me han dicho que paletas pa enseñarle a doblar el lomo es posible que encontremos behind de musgo.... En fin, probaremos con Grupo-7, que Antonio de la Torre siempre merece la pena. Más que eso.

sábado, 24 de marzo de 2012

Carpe Diem

CARPE DIEM es:
-Ver el vaso lleno, aunque sea de aire.
-Saber que uno es único, exactamente igual que los demás.
-Saber que los demás son únicos.
-Apreciar los pequeños detalles de la vida, pero solo los buenos.
-Robarle 5 minutos al despertador y quedarte en la cama acariciando un sueño.
-Comprender que lo que es importante para ti no tiene por qué serlo para los demás.
-No comparar a las personas.
-Consumir energía paseando, y no la del televisor.
-No encontrar ofensa en las palabras de los demás.
-Convertir el esfuerzo en pasión.
-Conocer mil formas distintas de sonreír.
-Saber que un beso es más importante que un enfado.
-Saber que el tiempo no tiene dueño.
-Saber que el trabajo no es más importante que la familia.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Te adoro, Adoración.

Cuando yo nací ya existían.
Supongo que la gran mayoría de las personas de este país, incluido el País Vasco, dejaron de pensar en si tenían o no razón los vascos que deseaban ser independientes cuando ETA irrumpió en la sociedad española. Simplemente, la independencia pasó a un último plano, ya ni segundo.
Todo deja de tener valor ni razón de ser ni sentido ni firmeza de argumentos si se basa en el desprecio hacia la vida del ser humano o su integridad física y psicológica. Asesinos, punto pelota.
Dedico estas palabras a todas las víctimas del terrorismo, las que dejaron de estar entre nosotros y las que aún sufren sus consecuencias.
Pero sobre todo, dedico estas palabras y un «olé toíto su arte, vaya par de ovarios, de mayor quiero ser como usted, ojalá el mundo tuviera sus cojones para luchar contra la injusticia» a Adoración Zubeldia.
Hoy he visto en el Telediario a la viuda de Múgica hacer valer su derecho a estar presente en el juicio contra los presuntos etarras asesinos de su marido para declarar —en vez de hacerlo por videoconferencia como le sugirieron— y cuando ha terminado su declaración ha pedido permiso y ha mirado a los ojos, uno a uno, a los «cabrones» —que no lo digo yo, que lo dice la juez— que presuntamente asesinaron a su esposo. Dicen los que estaban de frente que de valientes poco, y ni uno sólo ha sido capaz de aguantarle la mirada a la Señora (con mayúsculas).
En un país cainita como éste donde el término parecen haberlo acuñado los etarras, lo que ha hecho la Zubeldia…, eso es tenerlos bien puestos, sin pistola, sin bombas. Sólo sus ojos y su determinación, y pidiendo permiso, oiga. Vaya lección. Igualito que ellos...

jueves, 7 de julio de 2011

Pruebas irrefutables de la estupidez humana

En China se pegan de hostias por curar la homosexualidad (antidepresivos, descargas eléctricas...). Sólo el 20% de la población china la acepta. (Mu jevi, brodel).

En Indonesia se legaliza la ablación (esto es avanzar, progresar y lo demás son tonterías…).

Paolo Vasile (Tele 5) afirma que Belén Esteban es la precursora del 15M (El Jueves lo ha distinguido con el galardón «Gilipollas de la semana»).

Ángel Cano (BBVA), «Responder a presiones populistas está bien, pero hay que tener cuidado de no estropear un mercado hipotecario de referencia a escala mundial». En respuesta a la dación de la vivienda para la cancelación de la hipoteca (eso, jomío, que la banca española siga siendo referencia a costa de empobrecer aún más la clase media. Eso sí, los directivos que cobren primas..., y tías, y sobrinos…). A ver las nuevas pruebas de estrés bancario, no tenga que venir House a recetar tranquimazin...

¿Moody´s? ¿La misma que clasificó AAAAAAAAAA+++++++++++++++ a Lehman Brothers? ¿Seguimos haciéndole caso? (Manda cogollos…).

La estupidez humana es como la energía atómica, incontrolable digamos lo que digamos: las pruebas hablan por sí solas. IRREFUTABLE.